sábado, 24 de noviembre de 2018

Madurando el corazón ♥

Madurando el corazon Cuando nace un bebé, se dice nace con un corazón tierno, pero a medida que comienza a crecer, el infante empieza a pedir su alimento y demás necesidades mediante el llanto, es decir en esta etapa de su vida solo sabe pedir y pedir, por tal motivo se va formando en su personalidad un sentimiento de dependencia física y emocional sólo de recibir y recibir, en otros términos es un perfecto egoísmo lo que está aprendiendo. Si en el transcurso de su crecimiento sus padres, a partir del año los padres deberían educar al niño en la difícil tarea para ellos de enseñarle a compartir todo lo que tenga a su mano, y en ciertos momentos a dar. Esta acción va a modelar el instinto de ser solidario con los demás seres que lo rodean. Si no recibe esta educación, ese niño estará destinado a ser un avaro, no sólo en lo material, sino también en lo espiritual. Hoy vemos personas que tienen una frialdad enorme al momento de compartir física y emocionalmente cualquier cosa, sea algo material o simplemente un sentimiento. Está Cruda realidad la he escuchado sobre todo en mujeres que parafraseando dicen "puedo obtener todo sin dar nada a cambio", son seres que han sido educados a tener un corazón duro, donde son capaces de no involucrar sentimientos en sus propósitos de conseguir una meta. Si no se aprende a dar, o por lo menos a compartir y a ser solidario a un niño, corres el riesgo de formar un hombre o una mujer egoísta, frío, sin escrúpulos y ambicioso. Se puede trabajar en hacer un corazón tierno, a partir de un corazón duro, si se puede. Pero es mejor educar en un niño, que cambiar a un adulto. Sin querer generalizar, los jóvenes de hoy, poseen mucha dureza de corazón, por eso ahora es más fácil, cambiar de pareja que arreglar una relación de mucho tiempo. Un corazón duro es sinónimo de frialdad y egoísmo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario